Yo no he escogido, pero escogería una y otra vez es ser tía. Porque quien no tiene hijos por fortuna tiene sobrinos. De mis tres hermanos; dos ya tienen sus familias completas; tres hijos por cada lado y el menor seguramente tiene la ilusión de construir su familia y seguro será en un futuro no muy lejano. Así que por
Mi scary age
Recordar es VIVIR
Al hombre sin plata la cama lo mata
Lo que ya no sé pedir
Votos de fidelidad
Educación de comedor, libertad de computador.
El último segundo
Mi amiga de Los Ángeles
La VERDAD-VERDAD
¿Quién dijo chispa, mariposa?
Miedos de Jueves
El día sin reglas
Mandatory Vacation, Voluntary evacuation
Sin credo pero sin miedo
En unas cuantas semanas estaré conociendo al Papa. Sí, yo, la incrédula. Esa que frente a todo lo religioso ha sido escéptica e inflexible. Yo, la que de niña se crio católica, con bautizo y primera comunión, pero que de joven lo rechazo todo con rabia y decepción para decidir que ni confirmación, ni matrimonio, ni santos oleos estarían en su destino
Amarrada de la cometa hasta cortar el hilo
No hacen falta 9 meses...
Después de evitarlo y masticarlo durante algún tiempo, me llegó la hora de escribir sobre la maternidad. Empiezo por decir que hace ya más de 10 años que decidí no tener hijos. Ni les digo el numero de personas incrédulas que me lo refutaron. En un principio daba explicaciones para demostrar que nadie sabia más de mi vida que yo, cosa que debió haber sido obvia. Sin embargo, hoy, no sólo no doy explicac